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lunes, 29 de diciembre de 2014

LA CELESTINA

Hablar de La Celestina es hablar de vida. En una época llena de represión social, de miseria para el pueblo, de decaimiento en la nobleza, de omisión de la mujer, aparecen unos personajes, de la clase más baja, reivindicando un salario por su trabajo, requiriendo igualdad de trato, demandando dignidad, pidiendo honra según los méritos de cada uno. Disfrutamos leyendo La Celestina porque observamos en la protagonista una mujer inteligente de la más baja escala social a la que todos, por diversos intereses, solicitan, en Melibea, aun hoy, rasgos de una mujer fuerte, en Pleberio, señales de un padre moderno, en el autor, demostración constante de sabiduría; si bien esto puede ser un inconveniente a la hora de oír a los sirvientes, pues a veces usan refranes, y otras se basan en citas de autoridad, también es cierto que es un lujo observar comparaciones de diferentes situaciones cotidianas o de diversos sentimientos, con pasajes mitológicos o de la literatura clásica.

Es fabuloso leer La Celestina y darnos cuenta de la influencia que el mito de Ulises ejerció en Rojas (porque confirmamos la convicción de que la literatura es algo vivo y tan importante para el ser humano como los alimentos). Y, por supuesto, es fantástico leer a Shakespeare y observar rasgos de Celestina en la nodriza de Julieta.

Pero estamos en las postrimerías de la Edad Media, no debemos olvidar que El Renacimiento es incipiente, la Inquisición acerca posibles caídas, la exclusión social puede ser habitual para los discrepantes, y el racismo y la conciencia de clase están presentes en la sociedad. El autor lo sabe, puede que por eso se ocultara en los acrósticos iniciales (o no, pues fue una ocultación manifiesta) o puede que finalmente se sintiera temeroso de las consecuencias, el caso es que con la muerte de todos aquellos que incumplieron las normas, terrenales o divinas, la modernidad de la obra queda en un segundo plano, tras la intención moralizadora. Pero, mientras tanto, ahí queda, e imaginamos que hizo pensar, pues, desde muy pronto los ataques de los moralistas fueron constantes. Incluso el humanista Juan Luis Vives desaconsejó su lectura en 1524. En 1632 se incluyó en el Índice de libros prohibidos y se censuraron algunas escenas, hasta que en 1792 se prohibió por completo.

Por todo esto, y pese a la intención moralizadora, es una obra moderna. De hecho hoy se lee como una novela, las descripciones son tan detalladas que en ningún momento perdemos el hilo argumental; hoy se ha llevado al cine, Penélope Cruz y Juan Diego Botto estuvieron bien como Calisto y Melibea, pero Terele Pávez bordó el papel de Celestina. Y hoy se ha llevado al teatro; Gemma Cuervo ha sido una de las últimas en interpretar la adaptación de Mariano de Paco.

Y sin embargo, o precisamente por ello, tuvo problemas para su clasificación en 1492, no sabían si incluirla en los géneros Narrativos pues es todo dialogado, no hay narrador, o en los Dramáticos, por la cantidad de espacios y tiempos diferentes, por la gran extensión, por la falta de acotaciones… Obra polémica, pues, desde que vio la luz, y obra universal desde entonces porque sus temas son universales: sexo y corrupción.

No voy a desvelar el argumento, al menos por ahora, pero quiero comentar del estilo algo que considero la eleva a obra de arte: el vocabulario empleado. Los conceptos se repiten hasta la saciedad mediante sinónimos en monólogos minuciosos que ralentizan el ritmo y acrecientan la curiosidad; hay más de dos páginas para relatar los diferentes oficios de Celestina,
PÁRMENO.- …Tenía una cámara llena de alambiques, de redomillas, de barrilejos, de vidrio, de alambre, de estaño, hechos de mil facciones. Hacía solimán, afeite, cocido, argentadas, bujelladas, cerillas, lanillas…
destacan las largas enumeraciones para definir el amor con oxímorons,
CELESTINA.- …una agradable llaga, un sabroso veneno, una dulce amargura, una deleitable dolencia, un alegre tormento…
los encadenamientos causales que atestiguan el paso del tiempo;
CELESTINA.- …Pero bien sé que subí para descender, florecí para secarme, gocé para entristecerme, nací para vivir, viví para crecer, crecí para envejecer, envejecí para morirme…
las comparaciones vulgares conviven en un mismo personaje con las más alambicadas del amor cortés o las cotidianas del refranero;
CALISTO.- …Melibea es mi señora, Melibea es mi Dios, Melibea es mi vida; yo su cautivo, yo su siervo…
         …No se dice en balde que mal ajeno de pelo cuelga.
         …Señora, el que quiere comer el ave quita primero las plumas.
destaca el abanico de palabras cultas, cultismos, arcaísmos, vulgarismos, términos de literatura, de medicina, de religión, de leyes, de filosofía, de sexo, de acciones cotidianas… Todo tiene cabida en La Celestina, unas veces el léxico sirve para denunciar situaciones con crudeza, otras con humor y otras, las más, con ironía.

Al leer La Celestina de nuevo, he recordado refranes que apenas se manejan, otros se siguen empleando. Sería conveniente investigar sobre ellos y observar si el sentido es el mismo que hace 500 años, porque es curioso pensar en lo que han cambiado los medios de comunicación durante 5 siglos y, sin embargo, la base de esa situación comunicativa apenas ha evolucionado.

Podríamos entablar un debate aquí sobre este tema.


Otro podría referirse a los personajes. Los personajes de La Celestina están vivos, descritos con gran profundidad psicológica muestran la dualidad del ser humano. De hecho, como en la comedia antigua grecolatina, aparecen por parejas (excepto Celestina, protagonista indiscutible y compleja y Lucrecia, símbolo de la represión, complementaria a Celestina); el lector no termina de conocerlos hasta que han terminado su intervención, porque van conformando el carácter según actúan ¿Tienen sus nombres algo que ver en su personalidad?

Sería fantástico abrir otro debate sobre esto.


ESQUEMA:

Obra polémica  ] Engloba todas las características que la convierten en una obra cumbre de la literatura universal. Podemos partir de cualquier elemento o de cualquier punto de vista y sólo tendremos originalidad:

· Época ] Finales del siglo XV por lo que tiene trazos medievales aunque parezca una obra revolucionaria Renacentista (De hecho se prohibió a finales del XVIII).

· Autor   ] Parece que el primer acto fue obra de un humanista (Juan de Mena o Rodrigo de Cota). El bachiller Fernando de Rojas lo encontró (sin firmar) y terminó la obra. Lo realmente importante es ¿por qué no aparece firmada directamente?

· Título ] Empezó siendo Comedia de Calisto y Melibea, después pasó a llamarse Tragicomedia de Calisto y Melibea, hasta que se quedó con La Celestina, nombre de la alcahueta (en vez del de los nobles como era usual).

· Género ] No puede ser teatro porque es excesivamente larga, tiene numerosos espacios y saltos temporales. Y no puede ser novela porque está dividida en Actos, no capítulos, es completamente dialogada sin narrador y con escasa acción. Es una comedia humanística (escrita para ser leída).

· Temas   ] Amor – Lujuria – Muerte – Codicia.

· Personajes ] El nombre alude a su condición. Tienen profundidad psicológica. Aparecen por parejas, para complementar el carácter, excepto Celestina y Lucrecia (criada de Melibea) que no tienen correspondencia porque su oposición es vertebral en la historia. Celestina es la causante de la tragedia, pues desencadena el desenfreno, la lujuria; Lucrecia es totalmente reprimida.

o   Calisto: “de gran belleza”. Sin embargo no es eso lo que atrae a Melibea, sino la mediación de Celestina. Asimismo no es el prototipo de amante, no quiere casarse con Melibea, sólo gozar de su cuerpo.

o     Melibea: “de la voz melosa, dulce” “de apariencia frágil”. Pero es la que toma las decisiones; es enérgica y racional.

o   Celestina: “celeste”. Pero no es celeste ni pura sino todo lo contrario: alcahueta, avariciosa. El nombre tiene que ver más con la condición de astróloga y hechicera, alguien que tiene en sus manos el destino de los demás.

o   Sempronio: “eterno”. Sin embargo morirá pronto en la obra. Es el criado de Calisto.

o     Elicia: “verdadera”. Pero es infiel a Sempronio. Es una prostituta de Celestina.

o   Tristán: “consuelo”. Sin embargo no lo será para Calisto pues éste muere al poco de tenerlo como nuevo criado.

o    Pleberio: “plebeyo”. Mas es un noble, padre de Melibea.

o   Alisa: “bondadosa”. No es la típica cualidad de la nobleza, es madre de Melibea.

Todos los personajes atentan contra la moral, son innovadores, sin embargo todos morirán (¿cómo castigo? ¿tiene la obra una finalidad educativa?)

lunes, 8 de diciembre de 2014

TE ESPERO DENTRO

Se me ocurre, después de leer este libro, que sólo dentro de nosotros está el mundo; la vida humana es un fracaso, abierto quizás a una otredad trascendente a la que únicamente podremos llegar si nos miramos y nos escuchamos a nosotros mismos.

Éste puede ser el tema, algo existencialista, que actúa como hilo conductor de los once cuentos que componen Te espero dentro. Los personajes han tocado fondo por diversas razones y, en su mayoría, emergen de la nada para dirigirse a ella de forma que el punto de partida y el de llegada configuran un círculo perfecto, una unidad que percibo, tras la lectura, demoledora.

En la reseña de la contraportada se destaca el humor que aparece en los cuentos; no lo he encontrado, ni una sola vez he sonreído, y suelo hacerlo con facilidad en la lectura. Puede que sea yo, que esté pasando por un momento de “frágil intensidad”. Puede que sea uno de esos momentos muelle que no llevan a ningún sitio. Incluso creo que yo misma podría ser la protagonista del cuento número 12 de esta serie. Puede que lo escriba… aunque mi estilo nunca será tan impecable y limpio como el de Zarraluki. La lectura ágil ha influido, por supuesto, en las sensaciones que me han ido asaltando pues he sufrido con todos ellos como si formara parte de la historia.

Si el tema general es el fracaso del ser humano, se va particularizando en cada cuento.

Con los ojos cerrados destaca que una niña enseña a su padre a hacerse el dormido para escapar de las situaciones sin salida, sin embargo creo que permanece latente la insatisfacción con uno mismo y la falta de coraje para encarar aquello que no funciona, de ahí que se vea normal el antitético establecimiento de una familia en la que padres y padrastros, en armonía, caminan al son de los hijos.

En espera del milagro representa la postura cobarde del ser humano cuando la opresión es demasiado fuerte, por eso Sonia, que supone un milagro para los que atraviesan situaciones límite, vive en una vorágine interior que no la deja escucharse tranquilamente para poder actuar en consecuencia. Miente para que otros tomen decisiones por ella sin darse cuenta de que se miente a sí misma para no tener que soportarse.

La historia en un rincón es triste; de una tristeza absoluta. No podemos escapar del destino; es un círculo en el que todo vuelve, el eterno retorno noventayochista que oprime al recordarnos quiénes somos y de dónde venimos… Y si esto no lo podemos olvidar ¿dónde podremos ir?

Yo sé que están buscando a un loco está ambientado en un pueblo, pero igualmente el espacio pudiera haber sido otro porque lo importante es tomar conciencia de la monotonía; todos los días pasan sin sorpresas. Siempre es lo mismo. Todo se repite, por eso dos gemelos, diferentes en el carácter, en el sexo y en el físico, llegan a comportarse de la misma manera, quedando atrapados no sólo en un pueblo tedioso, sino en una familia oscura y en lo que, probablemente, más odiarán de ellos mismos.

Teoría del saltamontes me ha impactado porque enciende en nosotros la imperiosa necesidad de pensar, de opinar, de ilusionarnos, de vivir. En una factoría ballenera cerrada, Marcelina queda casi abandonada a su suerte. Su vida consiste en ver pasar los días sin otro entretenimiento que el paisaje circundante. Un extrabajador va a verla al cabo de un año y le lleva algo para aliviar su soledad, una televisión; aparato al que se enfrentará por primera vez en su vida.

La niña vuelve retrata el más típico machismo en la relación que mantienen Claudia y Jaime; se intuyen malos tratos, de palabra, obra y omisión. Desgraciadamente aún hay mujeres dispuestas no sólo a mantener (en el sentido más peyorativo) a sus parejas sino también a tolerarles desplantes, órdenes y humillaciones, y, afortunadamente, estas situaciones empiezan a cambiar.

Suite para una sola voz. Es el azar que, una vez más, se ceba en dos mujeres; ambas anhelan que una misma situación acabe pronto, Antonia, para no pensar en la vida desgraciada que le ha tocado en suerte, Rosita para retomar los buenos momentos. El destino le ha traído un tiempo muerto en un momento en el que estaba preparada para jugar un buen partido… En una de las dos hay un resquicio de esperanza.

Razones para marcharse. De nuevo los malos tratos encubiertos, la degradación, la falta de respeto a uno mismo, el llenar una vida vacía con agujeros causantes de que la caída sea constante. Si no podemos poner parches a un agujero, no debemos tomar la vida como un juego en el que se permiten trampas una y otra vez. Nos quedamos solos.

No lo hagas. Este cuento representa la ironía del ser humano. Miguel se preocupa por dejar de fumar, tiene que hacerlo. También tiene que perder peso. Estas dos circunstancias, que debe abandonar, son las causantes de su deterioro físico… Miguel tiene otras dos circunstancias causantes de su deterioro psíquico: su familia y él mismo. No ha sabido mantener a la primera porque no se ha valorado; es débil, pusilánime, cobarde, por eso intenta comprar lo que no puede obtener, el respeto de su hija y el de una adolescente que podría ser su hija.

Ahora mismo estamos siempre vivos. La monotonía de Clara, viuda que no sabe qué hacer con su vida, la lleva a imaginar otras vidas leyendo de forma compulsiva. La monotonía de Andrés, librero resentido, hace que estalle en el momento menos oportuno. Esta explosión, fuera de lugar, le traerá nefastas consecuencias y afectará a Clara en otro estallido de rebelión contra ella misma.

Te espero dentro. Después de aguantar una vida familiar en la que rondaba el temor a la violencia, el miedo al castigo, la opresión de la soledad, dos hermanos deciden liberarse. Hasta aquí bien, pero mi lectura sigue siendo fatídica porque entiendo que se ven obligados a liberarse.

Tras el análisis de los cuentos llego a una conclusión. Es verdad que el hilo conductor es el fracaso de la vida del ser humano; es cierto que todos los personajes tocan fondo en un momento de sus vidas, pero también lo es que las mujeres se presentan más débiles, más propensas a hundirse, hechas con trazos tan sutiles que, a la menor ocasión, se pueden borrar. Marcela ha aprendido a cerrar los ojos. Sonia se escuda en la mentira. La niña superviviente de Nagasaki no ha podido olvidar su pasado a pesar del éxito. Es cierto que Pablo correrá la misma suerte que Elena (¿porque son gemelos?) Marcela es la única de la factoría ballenera incapaz de salir de la nada. Claudia es víctima de malos tratos. Antonia es víctima de su marido y Rosita del destino. Marta no se respeta como mujer, no lo hace como persona. Natasha es víctima de todos y a nadie le importa. Clara no es nadie sin su marido. Y Ana no supo liberarse de la tortura de su vida.


Llamada de atención, pues, a todas las mujeres en particular. Debemos leer, debemos escucharnos a nosotras mismas y poner solución en cuanto se encienda la luz de alarma. Siempre hay otra salida que nos hará sentir mejor.